Los montacargas industriales son una solución práctica y económica para el transporte vertical de mercancías pesadas por los diferentes niveles de un comercio, fábrica o industria.

Es un sistema de elevación de uso exclusivo para carga, por lo que los operarios controlan los órganos de mando desde el exterior, ya que la normativa vigente impide el transporte de personas en estos mecanismos,  a no ser que se trate de ascensores-montacargas.

La instalación de un montacargas optimiza el espacio disponible acondicionando varios pisos. Transportar maquinaria o materias primas de elevado peso no requiere apenas esfuerzo gracias a estas plataformas elevadoras. Una de las grandes ventajas es que, además de ayudar a que el trabajo de los técnicos sea más fácil y rápido, contribuyen a evitar el riesgo de las lesiones derivadas de la carga y descarga de material, por lo que también aumentan la productividad. Así lo demuestran numerosos estudios en los que se indica que crear condiciones óptimas de trabajo en las que los operarios mejoren su ergonomía y puedan desempeñar sus funciones de manera más segura y efectiva, contribuye notablemente a aumentar la producción y productividad de la empresa.

Los montacargas deben estar diseñados para soportar largas jornadas de trabajo. Si les falta potencia, no son útiles, y, si les sobra, estaría derrochando energía, con el gasto económico que ello conlleva. Por lo que es necesario realizar un estudio previo para cada caso particular, que permita determinar la potencia necesaria para cada montacargas.

Las plataformas elevadores de IMCA se adaptan a las exigencias de cualquier negocio que tenga que elevar material o mercancías, sea cual sea la naturaleza de su actividad. Son muy demandados para el transporte de carga en los sectores industrial y agroalimentario. También su uso es habitual para el transporte vertical de mercancías en comercios, bodegas, hostelería… e incluso se utilizan para la elevación de vehículos en edificios residenciales, parkings o talleres mecánicos.

Los montacargas destacan por las altas prestaciones en exigentes condiciones de trabajo y por su avanzado sistema de renivelación que facilita la entrada y salida de cargas.

Para Imcalift, lo “estándar” está reñido con las necesidades específicas de cada empresa. Por ello, en lugar de comercializar una gama de medidas concretas, los montacargas se fabrican a medida para que se ajusten realmente a su empresa y reúna todas las características que demanda. Ajustamos las dimensiones, el recorrido, el cerramiento y los acabados, entre otros aspectos, a las necesidades que nos plantean nuestros clientes y tenemos gran experiencia en la fabricación de montacargas industriales para ambientes especiales (altas humedades, fríos extremos, ambientes corrosivos…).

Su capacidad oscila entre los 500 kg y los  10.000 kg y se estructuran en tres modelos (simple columna, doble columna y cuatro columnas), en función de la carga que tengan que soportar.

Asimismo, disponemos de modelos especiales. En concreto, tenemos montacargas industriales de carro invertido, que permiten evitar la colocación de guías en el piso superior. Por otro lado, comercializamos montacargas con estructura autoportante  (cierre perimetral).  En Imca Lift también ofrecemos a nuestros clientes plataformas elevadoras que incorporan muelle de carga. Este último tipo de montacargas especiales cuenta con pulsación continua para posicionarlo a la altura deseada y facilitar la carga de camiones.

Nuestros montacargas industriales son muy duraderos y funcionales. Ofrecen las máximas garantías a nuestros clientes porque están fabricados con materiales de primera calidad y con las técnicas más innovadoras. Además, incorporan las medidas de seguridad más estrictas, de modo que podemos otorgar total confianza a los usuarios.